
La buena noticia es que la preparación es muy sencilla y solo requiere unos pocos pasos.
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Limpiar el núcleo
Tras extraer la pulpa del aguacate, enjuague bien el hueso con agua fría para eliminar cualquier resto de pulpa. Luego, séquelo con un paño limpio. Este paso evita que se forme moho durante el secado.
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Vaciar el pozo.
Hay dos maneras posibles:
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Secado natural
Coloque los granos en un lugar seco y bien ventilado durante varios días, hasta que estén completamente secos y endurecidos.
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Secado en el horno
Para acelerar el proceso, colóquelas sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear y hornéelas a una temperatura de aproximadamente 90-95 °C durante 2 horas. Luego, déjelas enfriar completamente antes de continuar: esto facilita los siguientes pasos y evita la condensación.
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Retire la piel.
Una vez seca y enfriada por completo, la fina piel marrón que recubre el grano se puede retirar fácilmente con los dedos o con la punta de un cuchillo.
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Moler hasta convertirlo en polvo
Corta el corazón en trozos pequeños y luego muélelos en una batidora potente o en un molinillo de café hasta obtener un polvo fino.
A continuación, guarde el polvo en un frasco hermético, protegido de la luz y la humedad para preservar su calidad.