4. Frutas secas: fuentes dulces de fitoestrógenos.
Las frutas secas como los dátiles, las ciruelas pasas y los albaricoques contienen cantidades significativas de fitoestrógenos, además de fibra y antioxidantes.
Las mejores opciones:
Dátiles: ricos en fibra y dulzor natural.
Ciruelas pasas: favorecen la salud ósea y la digestión.
Albaricoques secos: ricos en vitamina A para la salud de la piel.
Cómo comerlos:
Como tentempié (con moderación, ya que son ricos en calorías).
Picado en avena, yogur o ensaladas.
En bolitas energéticas o granola casera
Ideal para: Equilibrio hormonal, salud ósea, salud digestiva
5. Verduras crucíferas: aliadas hormonales.
El brócoli, la coliflor, la col rizada, el repollo y las coles de Bruselas contienen compuestos que favorecen un metabolismo saludable del estrógeno.
Por qué son beneficiosos:
Rico en indol-3-carbinol (I3C), que ayuda al hígado a procesar el estrógeno.
Apoyar la capacidad del cuerpo para eliminar el exceso de hormonas.
Alto contenido en fibra, vitaminas y antioxidantes.
Cómo comerlos:
Cocinar al vapor, asar o saltear como guarnición.