Si bien ningún alimento contiene estrógeno humano, ciertos alimentos de origen vegetal contienen fitoestrógenos: compuestos naturales que imitan al estrógeno en el cuerpo al unirse débilmente a los receptores de estrógeno. Estos pueden tener efectos estrogénicos o antiestrogénicos leves, según los niveles hormonales de cada persona.
Para la mayoría de las personas, estos alimentos son seguros e incluso beneficiosos, pero si tiene antecedentes de afecciones sensibles a las hormonas (como ciertos tipos de cáncer de mama), consulte con su médico antes de consumirlos en grandes cantidades.
1. Semillas de lino: una fuente inagotable de fitoestrógenos.
Las semillas de lino son la fuente dietética más rica en lignanos, un tipo de fitoestrógeno que puede ayudar a equilibrar las hormonas.
Por qué son poderosos:
Los lignanos pueden unirse débilmente a los receptores de estrógeno, ayudando a moderar la actividad estrogénica.
Alto contenido en fibra, que favorece la eliminación del exceso de hormonas a través del tracto digestivo.
Rico en ácidos grasos omega-3, que reducen la inflamación.
Cómo comerlos: