Cómo comerlos:
Muele las semillas de lino enteras para una mejor absorción (las semillas enteras pasan sin digerir).
Añádelo a batidos, avena, yogur o productos horneados.
Intenta consumir de 1 a 2 cucharadas al día.
Ideal para: Equilibrio hormonal, síntomas de la menopausia, salud mamaria
2. Productos de soja: las isoflavonas, protagonistas indiscutibles.
La soja y los alimentos a base de soja son ricos en isoflavonas, los fitoestrógenos más estudiados. Se ha demostrado que estas sustancias reducen los síntomas de la menopausia, mejoran la salud ósea e incluso disminuyen el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer.
Mejores fuentes:
Edamame – Soja tierna entera
Tofu: versátil y fácil de añadir a las comidas.
Tempeh: soja fermentada con beneficios probióticos.
Miso – Pasta de soja fermentada para sopas y aderezos
Leche de soja: una alternativa a los lácteos.
Cantidad: Se considera que de 1 a 2 porciones diarias son seguras y beneficiosas para la mayoría de las mujeres.
Ideal para: Síntomas de la menopausia, salud ósea, salud cardiovascular
3. Semillas de sésamo: pequeñas pero poderosas.
Las semillas de sésamo contienen lignanos similares a los de las semillas de lino, junto con otros compuestos que favorecen la salud hormonal.
Por qué son beneficiosos:
Rico en lignanos que pueden ayudar a equilibrar el estrógeno.
Alto contenido en zinc, que favorece la producción de hormonas y la salud de la piel.
Contiene calcio y magnesio para la salud ósea.
Cómo comerlos:
Espolvoréalo sobre ensaladas, salteados o verduras asadas.
Utilice tahini (pasta de sésamo) en aderezos y salsas.
Añádelo a productos horneados o bolitas energéticas.
Ideal para: Equilibrio hormonal, salud ósea, salud de la piel.
4. Frutas secas: fuentes dulces de fitoestrógenos