Para que tus duraznos queden absolutamente perfectos, presta atención a estos consejos profesionales:
-
Prueba de la masa: La bola debe mantener su forma en la bandeja para hornear; no debe aplanarse, pero tampoco debe estar demasiado dura. Si se aplana, añade un poco más de harina.
-
Asar sin que se doren: Esta es la parte crucial. Los duraznos deben permanecer claros (blancos) incluso después de asarlos. Si comienzan a dorarse por la parte inferior, retírelos inmediatamente; eso indica que ya están listos.
-
La clave está en el tiempo: como indica la receta, prepárelas con al menos un día de antelación. La masa de esta receta solo adquiere una textura realmente suave después de haber absorbido la humedad del relleno durante la noche.
-
Interior: Al vaciar las mitades, ¡no tires las migas! Son un componente clave del relleno. Si el relleno está demasiado espeso, añade un poco más de mermelada; si está demasiado líquido, añade más migas.