Lo amamos… o lo odiamos desde la infancia. Y, sin duda, el brócoli merece una segunda oportunidad. Detrás de su aspecto algo rústico y su olor a veces desagradable al cocinarlo, esta verdura verde esconde un valor nutricional excepcional. Disponible desde finales de otoño, fácil de preparar y bajo en calorías: el brócoli cumple con todos los requisitos de quienes buscan una dieta más equilibrada sin complicaciones. El secreto está en saber elegirlo, prepararlo y, sobre todo, sacarle el máximo partido.
Por qué el brócoli es una verdadera fuente de beneficios para la salud.
En cuanto a minerales, contiene potasio, calcio y hierro, esenciales para mantener la energía y el equilibrio. Además, su alto contenido en fibra lo convierte en un valioso aliado para la digestión y la sensación de saciedad, lo que explica por qué se suele recomendar como parte de una dieta variada y equilibrada.
Otra ventaja importante: el brócoli es muy bajo en calorías, con alrededor de 30 kcal por cada 100 gramos. Como se compone principalmente de agua, puedes llenar tu plato con él sin que resulte pesado, a la vez que le añade color y textura