Massimiliano Strappetti, un cuidador dedicado hasta el final.
Massimiliano Strappetti, enfermero con amplia experiencia, se unió al servicio de salud del Vaticano en 2002, tras pasar ocho años en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Universitario Gemelli de Roma. En agosto de 2022, fue ascendido a asistente personal de salud del Papa Francisco, convirtiéndose en un pilar de su equipo médico. Su papel resultó crucial durante las crisis de salud del pontífice. En febrero de 2025, cuando Francisco sufría una neumonía grave, varios médicos consideraban suspender el tratamiento. Fue Strappetti quien insistió: «Intentadlo todo, no os rindáis», animando al equipo a continuar con la atención. Gracias a su tenacidad, el Papa experimentó una recuperación temporal.

Un último mensaje de amor y fe.
El día antes de su muerte, el papa Francisco, aunque frágil, insistió en saludar a los fieles por última vez. Con la ayuda de Strappetti, subió a su papamóvil para bendecir a la multitud reunida en la Plaza de San Pedro. Este momento profundamente emotivo fue su último contacto directo con los fieles, una despedida silenciosa pero poderosa.
