7. Alivia todo tipo de dolor
Se ha demostrado que esta postura invertida ayuda a aliviar el dolor no solo en las piernas y los pies, sino también en la zona lumbar e incluso en las rodillas y las caderas. ¡Y adivina qué! ¡Incluso podría ayudar con las migrañas! Practicarla por la noche te ayudará a relajarte y dormir mejor, convirtiéndola en la manera perfecta de terminar el día. Hacerla por la mañana revitalizará todo tu cuerpo. Pruébala de ambas maneras y verás lo mucho mejor que te sentirás en tan solo unos días.
Aprovecha al máximo el ejercicio de “piernas contra la pared”.

Para sacarle el máximo partido a esta sencilla postura, aquí tienes cinco cosas que debes tener en cuenta:
- Empieza con apoyo: Si al principio te cuesta mantener las piernas rectas, puedes flexionar ligeramente las rodillas. También puedes colocar una almohada debajo de la espalda o la zona lumbar para mayor comodidad. Si no alcanzas una pared, simplemente acuéstate en la cama y eleva las piernas sobre una almohada hasta que queden más altas que el corazón. Lo importante es que estés cómodo/a.
- Relaja tus músculos: Mientras mantienes la postura, intenta liberar cualquier tensión en el cuello, los hombros, los brazos y la espalda. No deberías sentir ninguna tensión ni dolor. Si los sientes, probablemente sea porque estás acumulando tensión o lo estás haciendo mal. El objetivo es relajar el cuerpo y la mente. Además, asegúrate de no usar ropa ajustada alrededor de la cintura, como mallas o cinturones, ya que pueden obstruir la circulación sanguínea.
- Respira hondo: Concéntrate en respirar lenta y profundamente por la nariz. Esto ayuda a que la sangre regrese de las piernas al corazón, haciendo que la postura sea más efectiva.
- Mantén la postura: Al principio, intenta dedicarle de 5 a 10 minutos al día. A medida que te sientas más relajado, puedes aumentar el tiempo a 20 o incluso 30 minutos para obtener el máximo beneficio.
- Escucha a tu cuerpo: si sientes un dolor agudo o una molestia intensa, cambia de posición suavemente. Siempre es recomendable consultar con un médico o fisioterapeuta si tienes dudas o si el dolor persiste.
¿Cuándo es el momento adecuado para descansar los pies?

Puedes hacer esta postura prácticamente cuando te venga bien. A mucha gente le gusta hacerla por la mañana antes del desayuno para empezar el día con energía o por la tarde al llegar a casa después del trabajo. También es ideal justo antes de acostarte, ya que te ayuda a relajarte y dormir mejor. Si puedes, intenta hacerla al menos dos veces al día. Pero si solo tienes tiempo para una sesión, es buena idea hacerla por la noche, ya que es cuando se acumula la mayor parte del líquido y la sangre en las piernas durante el día.