1. Alivia las piernas cansadas y las varices.
Si sufres de varices, sabes lo incómodas que pueden ser. Básicamente, son venas que no funcionan correctamente. Elevar las piernas es una de las mejores maneras de aliviar las molestias, especialmente en la parte más profunda, como las pantorrillas. Tan solo 10 o 20 minutos al día pueden marcar una gran diferencia. Notarás que tus piernas se sienten más relajadas y, con el tiempo, incluso puede ayudar a que tus músculos trabajen mejor para mantener la circulación sanguínea y drenar el exceso de líquido.
2. Reducir la hinchazón y el peso
Esto es importante, sobre todo para quienes pasan mucho tiempo sentados en un escritorio o de pie. Incluso si gozas de buena salud, permanecer en la misma posición durante mucho tiempo puede provocar que la sangre se acumule en las piernas. Esto puede causar hinchazón, pero a veces simplemente sientes las piernas pesadas o cansadas. Si experimentas esa sensación de pesadez en las piernas, es una buena señal de que esta postura podría ayudarte. Le da a tus piernas la oportunidad de recuperarse y eliminar la sangre acumulada.
3. Mejora la digestión (¡con una salvedad!).
Aquí es donde se pone interesante. Al adoptar esta postura, puedes calmar tu sistema nervioso. Una parte de tu sistema nervioso te ayuda a relajarte y a digerir mejor los alimentos. Esta postura también puede mejorar el flujo sanguíneo hacia el estómago y los órganos digestivos.
Y ahora, sobre el “truco”: