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Como ritual doméstico:
Coloca de 3 a 5 hojas de laurel y 1 cucharada de sal en un cuenco pequeño o recipiente decorativo y ponlo en tu sala de estar para crear un ambiente relajante. Renueva la mezcla cada 2 o 3 semanas.
Sin promesas exageradas ni discursos complicados, la hoja de laurel y la sal nos recuerdan que el bienestar a menudo comienza con gestos sencillos, repetidos con suavidad y con autocuidado.