
Buenas noticias: no necesitas ser un experto en bricolaje para probar este método. La preparación es tan sencilla como hacer un aderezo para ensalada.
Todo lo que tienes que hacer es:
- toma un limón fresco;
- Córtalo en cuartos sin separar completamente las partes;
- Abre ligeramente las partes como si fuera una flor;
- Espolvorea generosamente el interior con una cucharada de sal;
- Coloca el limón en un tazón pequeño.
Cuando esté listo, colóquelo en la habitación que prefiera, idealmente en una mesita de noche, una estantería o cerca de una ventana.
Por lo general, quienes utilizan esta técnica la dejan actuar durante la noche para disfrutar de su sutil aroma al despertar.