Para sacarle el máximo partido a este truco, presta atención a estos consejos profesionales:
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Evite los productos sintéticos: Es importante usar solo lavanda seca y natural. Los aromas artificiales de lavanda que se encuentran en los ambientadores no tienen ningún efecto terapéutico e incluso pueden provocar dolores de cabeza.
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Múltiples efectos: La lavanda en el dormitorio también actúa como un repelente natural, protegiendo la ropa de cama de polillas e insectos.
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Frescura: Cambie la bolsita de lavanda seca cada 2 o 3 meses para que siempre tenga un efecto potente.
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Ritual para ir a dormir: acelera el efecto teniendo una bolsita de lavanda cerca mientras lees un libro o escuchas música suave antes de apagar las luces; esto le indicará a tu cuerpo que es hora de entrar en la fase de sueño.