Las uñas, al igual que el cabello o la piel, dependen directamente de lo que comes.
Cuando el cuerpo carece de recursos, prioriza las funciones vitales y descuida elementos menos esenciales como las uñas.
Como resultado, su textura cambia, su crecimiento se ralentiza y pueden aparecer vetas.
La buena noticia es que, ajustando tu dieta, puedes mejorar su aspecto de forma sostenible.
Nutrientes esenciales para unas uñas fuertes

Para fortalecer tus uñas, concéntrate en estos aspectos básicos:
- Proteínas: huevos, pescado, legumbres
- Hierro: lentejas, espinacas, carne magra
- Zinc: semillas, frutos secos, mariscos
- Vitaminas del grupo B: cereales integrales, plátanos
- Grasas saludables: aguacate, aceites vegetales
Estos nutrientes favorecen el crecimiento de las uñas y mejoran su resistencia.