
¿Cabello opaco, graso o sin vida? El vinagre de manzana puede ser un aliado sencillo y eficaz para enjuagar tu cabello. Después de lavarlo con champú como de costumbre, diluye de 1 a 2 cucharadas de vinagre de manzana (entre 15 y 30 ml) en 250 ml de agua fría (aproximadamente un vaso grande). Luego, vierte esta mezcla sobre el cabello y el cuero cabelludo como último enjuague, asegurándote de distribuir el líquido de manera uniforme.
Este paso ayuda a eliminar los residuos de productos de peinado y suaviza las cutículas del cabello, lo que resulta en un mayor brillo y una textura más suave. No te preocupes por el olor: desaparecerá naturalmente a medida que tu cabello se seque.
Piel más limpia y suave
Con precaución, el vinagre de manzana puede incorporarse a una rutina de cuidado facial minimalista. Diluya siempre una cucharada en al menos cinco cucharadas de agua y aplique la solución con un disco de algodón sobre la piel limpia a modo de tónico ocasional.
Este paso puede ayudar a refrescar el cutis y equilibrar la piel, especialmente si tiende a ser grasa. Sin embargo, evite su uso diario, sobre todo en pieles sensibles, e hidrate siempre la piel después de aplicarlo.