- Mezcla 1 cucharadita de bicarbonato de sodio con 2 cucharaditas de un aceite vegetal suave (de coco, de almendras dulces o de oliva).
- Aplicar sobre la piel limpia y ligeramente húmeda, evitando el contorno de los ojos.
- Masajee muy suavemente durante 1 minuto, sin presionar.
- Déjelo actuar durante un máximo de 5 a 10 minutos.
- Enjuague con agua tibia y, a continuación, aplique inmediatamente una crema hidratante nutritiva.
Hazlo como máximo una vez por semana, o incluso con menos frecuencia si tu piel es sensible, para preservar el brillo natural de la piel .
¿Para quién no es adecuado este consejo?
Si tu piel es muy sensible, propensa al enrojecimiento o si sufres de sequedad severa, es mejor evitar este producto o consultar con un profesional de la salud. Se recomienda realizar una prueba en una pequeña zona de la parte interna del brazo antes de aplicarlo en el rostro.