A menudo creemos que la conexión íntima solo tiene que ver con el cuerpo. En realidad, es ante todo una cuestión de emociones, de mirada, de confianza y de ternura compartida. Estemos en pareja o solteras, esta necesidad de vínculo humano nunca desaparece realmente: duerme, pero sigue ahí.
La respuesta es tan única como cada historia de vida. No es una cuestión de semanas o meses, sino de equilibrio interior, de resiliencia y de necesidades del corazón. Aquí tienes 10 verdades con las que muchas mujeres se identificarán.
El estrés encuentra una puerta abierta
Los momentos de ternura liberan hormonas del bienestar. En cambio, una ausencia prolongada de consuelo puede aumentar el estrés y alterar el sueño. Es una reacción humana, no una debilidad.